Lucas 4:19 “...a proclamar el año
agradable al Señor”.
El recibimiento de un nuevo año se
ha convertido en una de las festividades más importantes en prácticamente todas
las culturas y civilizaciones del mundo, y Puerto Rico no es la excepción. Para
algunos se reduce a la "misma chavienda" de todos los años. Para
otros es un tiempo de resoluciones y mucha esperanza. En el contexto judío que
nació y vivió Jesús de Nazaret se le llama el Rosh Hashanah y se celebra en
nuestro mes de septiembre (este año se celebró la llagada del año 5,773). O sea
que para Jesús la celebración del "año nuevo" no era ajena. Sin
embargo, a juzgar por este texto, que se trata precisamente del primer discurso
público de Jesús en el evangelio de Lucas, Jesús está interesado en la calidad
del tiempo que implica la nueva temporada. Citando al profeta ha invitado al
pueblo a celebrar el "año agradable al Señor". Y esto, ¿qué
significa?
En el capítulo 25 y 27 del libro de
Levítico Yahveh ordena al pueblo de Israel acerca del año de jubileo. Esto era,
luego de siete veces siete, o sea, 49 años llegaría esta gran fiesta. El año 50
sería proclamado año de jubileo, o agradable al Señor. Entre otras cosas este
período de tiempo no se trabajaría la tierra sino que se disfrutaría las
cosechas recogidas lo cual significa que tanto los seres humanos como la tierra
entrarían en un período de reposo. En adición los esclavos recibirían su
libertad, las deudas serían perdonadas, y aquellos que habían tenido que vender
sus tierras las recibirían de vuelta. Para mucha gente el año 50 era su única
esperanza de recuperar todo lo perdido y una vida digna.
Jesús ha venido a proclamar el año
agradable al Señor porque en el Reino que él ha propuesto no se trata de
esperar 49 años para tener derecho a tales beneficios sino que en El todos y
todas podemos aquí y ahora proclamar
y celebrar el jubileo. La comunidad reunida en la sinagoga no comprendió con
que autoridad este carpintero podía proclamar ese tiempo jubileo de Dios porque
no comprendieron que dicho jubileo trasciende las circunstancias humanas; y es
el regalo de Dios para la humanidad en Cristo.
Celebremos el 2013 y proclamemos el
año agradable al Señor, Jesús nos invita. ¿Será que le creeremos a las
circunstancias, o al Dios que trasciende las circunstancias? ¿El año agradable
a Dios o la "misma chavienda"?
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por Prof. José "Poly" Valentín
Universidad Teológica del Caribe & LNC Experiencia 3D
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